CIRCUITOS y CANULAS DE ALTO FLUJO
Las terapias de alto flujo humidificado (CNAF) son tratamientos médicos que suministran oxígeno o aire mezclado con oxígeno a un alto flujo a través de una cánula nasal. Estas terapias son especialmente útiles para pacientes con dificultades respiratorias, ya que proporcionan un soporte no invasivo que mejora la oxigenación y reduce el esfuerzo respiratorio. A continuación, se describe más detalladamente sus usos, beneficios y partes involucradas:
Usos de las Terapias de Alto Flujo Humidificado:
Insuficiencia respiratoria aguda:
Ayudan a pacientes con hipoxemia que no requieren intubación pero necesitan más soporte que el oxígeno convencional.
Post-extubación:
Facilitan la transición al soporte respiratorio no invasivo después de la extubación, reduciendo el riesgo de fallo respiratorio.
Enfermedades respiratorias crónicas:
Como EPOC o fibrosis pulmonar, ya que ayudan a mantener la función respiratoria.
COVID-19 y otras infecciones respiratorias virales:
Se han usado para evitar intubaciones en pacientes con hipoxemia moderada a severa.
Mayor adherencia al tratamiento:
Al ser más confortable, los pacientes tienden a usar el dispositivo de forma continua y durante más tiempo, lo que mejora la efectividad del tratamiento.
Disminuye la resistencia de las vías aéreas:
La humidificación facilita la apertura y el flujo de aire, aliviando el esfuerzo respiratorio, lo que resulta beneficioso para pacientes con EPOC y otros problemas respiratorios.
Beneficios de las Terapias de Alto Flujo Humidificado
Mejora de la oxigenación:
Permite una mayor concentración de oxígeno y entrega a altos flujos para mejorar la saturación de oxígeno en la sangre.
Humidificación y calefacción del gas:
La mezcla de aire y oxígeno se humidifica y calienta, lo que protege las vías respiratorias de la sequedad y posibles lesiones.
Disminución del espacio muerto anatómico:
Al proporcionar un flujo continuo de aire, ayuda a eliminar CO2 del espacio muerto, mejorando la ventilación.
Mayor comodidad:
Las interfaces nasales suaves y la humidificación reducen la irritación y aumentan la tolerancia del paciente.
Reducción del esfuerzo respiratorio:
El flujo de aire positivo ayuda a mantener las vías respiratorias abiertas, facilitando la respiración.
Partes del Circuito Calefaccionado
Fuente de suministro de gas:
Proporciona la mezcla de aire y oxígeno que se regula según las necesidades del paciente.
Humidificador activo:
Calienta y humidifica el gas antes de ser entregado al paciente. Garantiza que el aire sea lo suficientemente húmedo para prevenir la sequedad de las vías respiratorias.
Tubo calefaccionado:
Evita la condensación de agua en el circuito al mantener la temperatura del gas constante mientras se desplaza hacia el paciente.
Controlador de temperatura y humedad:
Monitorea y ajusta la temperatura y la humedad del gas entregado, garantizando una administración óptima y segura.
Cánulas nasales de alto flujo:
Diseñadas para permitir el paso de un flujo de aire de hasta 60 L/min o más. Las cánulas son más grandes que las convencionales y están diseñadas para proporcionar un flujo más amplio y uniforme.
Materiales cómodos y suaves:
Se fabrican con silicona u otros materiales suaves para reducir la irritación y mejorar la tolerancia del paciente.
Tamaños ajustables:
Disponibles en diferentes tamaños para adaptarse a las necesidades de adultos, niños y neonatos, garantizando un ajuste seguro y cómodo.